Tras un primer semestre con balance positivo, de cara a la segunda mitad del año se espera que el sector residencial continúe creciendo, apuntalado por unas favorables condiciones financieras y el auge del turismo extranjero, que este año batirá un nuevo récord.

Ahora bien, el banco señala que la moderación económica esperada para los últimos meses del ejercicio sugiere un menor aumento de las ventas de vivienda respecto a las registradas en el primer semestre. Además, la incertidumbre en torno a las decisiones de política-económica podría tener cierto reflejo en la demanda.

Por su parte, la actividad inmobiliaria continuará apoyándose en el crecimiento de la demanda y en la paulatina absorción de la sobreoferta de viviendas, lo que augura un final de año con un crecimiento notable, aunque desde niveles relativamente bajos.

Así lo atestiguan la buena evolución de las transacciones de suelo urbano: según los datos del Consejo General del Notariado la superficie de suelo transada en el segundo trimestre del año creció el 81,5% interanual, el mayor incremento en los últimos trimestres.